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Ahorro

Consumo inteligente, la llave para unas finanzas sanas

Usar productos y servicios que están en el mercado para satisfacer tus necesidades, e incluso también tus deseos, pero sin caer en excesos

Por: Mi Bolsillo

Nadie mejor que tú sabe todo lo que te cuesta ganar el dinero. Es por eso, que tú deberías ser el primero en cuidarlo. Detrás de ese recurso hay mucho esfuerzo y tiempo que has invertido, como para dejarlo ir así como así.

Despilfarrar u ostentar ante los demás, es un daño que te estás haciendo a ti mismo. Estás tirando tu esfuerzo de ganar el dinero a la basura. Pasa lo mismo si compras artículos porque están de moda, todos los tienen, o todos están tomando ese viaje. No caigas en eso.

Revisa tu lista de compras. ¿Era todo necesario? | Foto: Pxhere.com
 

Es por ello que te recomendamos cambiar tu forma actual de gasto hacia el consumo inteligente. Esto es contrario al consumismo, el cual implica, como mencionamos antes, comprar y gastar en cosas innecesarias porque momentáneamente nos hace sentir bien.

¿Qué es el consumo inteligente?

Lo primero que tienes que sabes es que se trata de una corriente mundial, que va más allá del mismo gasto. El consumo inteligente te pide ser consciente sobre los efectos que ciertos productos o servicios tienen sobre el medio ambiente, aunque lo elemental es enfocarte a la adquisición de cosas que cubran tus necesidades básicas y mejoren tu calidad de vida.

Un consumidor inteligente compra lo que realmente necesita, compara precios y calidad, nunca tira el dinero “aprovechando” ofertas que si bien pueden ser atractivas, son de artículos que realmente no le son útiles o le resolverán alguna necesidad.

Además, el consumidor inteligente tiene en cuenta lo que la adquisición de ciertos productos implica en términos de daño al medio ambiente, además de que es ético. Por ejemplo, no comprar productos que estén fabricados por pieles de animales exóticos, o que hayan implicado la destrucción del medio ambiente para fabricarse.

Igualmente, el consumo inteligente implica fijarse muy bien en los daños que el consumo de algunos productos puede tener para la salud, además de que se trata de un comprador que conoce sus derechos.

Finalmente, el consumo inteligente implica ser solidario con las personas de tu comunidad. Es probable por ejemplo, que al comprar en una frutería de tu colonia ahorres dinero, a la vez que apoyas a tus vecinos en sus negocios. Ese dinero se quedará en la economía local, mientras que si vas a una tienda multinacional, lo más probable es que acabe en cuentas en el extranjero, y se debiliten los negocios locales.

Consejos para ser un consumidor inteligente

  • Haz una lista de lo que vas a comprar. Analiza la necesidad de cada elemento.
  • Compara calidad y precio. Recuerda que a veces lo barato puede salir más caro.
  • Revisa muy bien las fechas de caducidad de los productos.
  • Compra en tiendas donde veas los productos, o en su caso, en internet pero por plataformas seguras.
  • Al preferir los productos con envases retornables contribuyes al medio ambiente.
  • Dale preferencia a la compra de productos con elementos reciclables.
  • Conoce bien tus derechos como consumidor y hazlos respetar.

Recuerda que existen instituciones que diversas que están a tu favor, para proteger tus derechos como consumidor. Ser un consumidor inteligente también implica revisar la dinámica de vida que tienes y el tipo de personas con las que convives.

Esta nota cuenta con información de: Condusef

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