Créditos

Razones para no ser aval, ni siquiera por alguien de tu familia

En muchas ocasiones las personas que aceptan serlo no conocen las obligaciones que adquieren; pero si ya decidiste hacerlo, hay 5 puntos que debes anticipar

Por Mi Bolsillo

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Si algún familiar o conocido te pide ser su aval en un crédito o préstamo, piénsalo muy bien, adquirir este compromiso trae consigo una serie de responsabilidades y consecuencias que a lo mejor no conoces, por ello es importante que estés informado antes de tomar una decisión que tal vez te puede afectar de manera significativa en un futuro.

Primero debes tener claro qué es un aval y por qué las personas en algún momento necesitan de uno. De acuerdo con la Condusef, ser aval de otra persona significa comprometerse a pagar una deuda que de origen no es tuya, pero que deberás liquidar en caso de que el deudor no pueda o no quiera hacerlo, en pocas palabras, cuando aceptas ser aval de otra persona te conviertes en deudor solidario; es decir que el adeudo también es tuyo.

Si un familiar te pide ser aval, piénsalo dos veces. Foto: Pixabay

Ahora, ¿por qué las personas necesitan de un aval?, cuando alguien solicita un crédito o préstamo a una institución bancaria el primer paso consiste en realizar un estudio socioeconómico a la persona que lo solicita para medir su capacidad de pago, cuando la institución bancaria detecta una suficiencia económica como garantía del crédito entonces solicita un aval, quien tendrá que poner como garantía del préstamo la escritura de alguno de sus inmuebles.

Como te habrás dado cuenta, conseguir un aval para acceder a un crédito es más complicado de lo que parece y en muchas ocasiones las personas que acceden a serlo no conocen las obligaciones que adquieren, incluso la posibilidad de embargo al inmueble que dejaron como garantía es muy probable si la persona que originalmente adquirió el crédito termina no pagándolo.

Ser aval puede arriesgar tus finanzas personales. Foto: Pixabay

Aunque el aval puede ejercer alguna acción legal contra el deudor una vez liquidada la deuda, el proceso suele ser desgastante y finalmente eso no garantiza que el inmueble o dinero se te devolverá aún en caso de ganar el proceso.

Una de las consecuencias que puede generar más problema es que ambos, tanto deudor como aval, serán reportados ante el Buró de Crédito, quedando con una mala nota ante otras entidades financieras. 

Por eso si algún conocido o familiar te pide ser su aval, la Condusef te da algunos consejos que debes tomar en cuenta antes de tomar cualquier decisión:

  1. Infórmate sobre su historial: aunque se trate de un familiar o un amigo muy cercano, trata de saber un poco acerca de su historial crediticio, si paga a tiempo sus cuentas o ha tenido algún problema con algún banco, esto te llevará a tomar una mejor decisión.
  2. Tipo de préstamo: es importante que le preguntes a la persona el tipo de crédito que va a contratar y la cantidad, toma en cuenta que, si termina no pagándola, la deuda pasará a ser tuya.
  3. ¿Tiene trabajo estable?: tú como su familiar o amigo cercano debes saber si cuenta con un trabajo que le permita solventar la deuda, esto te dará mayor seguridad al momento de aceptar ser o no un aval.
  4. Cuenta con un respaldo: en caso de que aceptes ser el aval de otra persona es necesario que de igual manera cuentes con un respaldo económico que te pueda ayudar si la situación llega a complicarse.
  5. Buena comunicación: finalmente lo más importante si ya aceptaste ser el aval de otra persona es tener buena comunicación con ella, la sinceridad ante cualquier situación puede evitar muchos problemas tanto personales como financieros.

Para más información sobre este y otros temas, consulta nuestra sección de Créditos.

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