Empleo

Salario emocional, cuando ser feliz te vuelve más productivo

El sueldo que recibes por tu trabajo es muy importante; sin embargo, hay empresas que compensan de otras formas y generan un ambiente de bienestar y felicidad para sus empleados 

Por Miguel Olivera

El salario emocional puede hacer que los trabajadores permanezcan mucho tiempo en una empresa.

El salario emocional puede hacer que los trabajadores permanezcan mucho tiempo en una empresa. (Foto: Pixabay)

Uno de los factores que mantiene a las personas en una empresa no se relaciona con el salario que perciben los trabajadores, aunque este es muy importante para que se evite la rotación de personal. Sin embargo, hay negocios en los que el sueldo no es el más alto y consiguen que sus empleados permanezcan durante años con ellos.

En este escenario, suele haber una compensación denominada salario emocional, es decir, las empresas crean las condiciones para que sus colaboradores se sientan cómodos y tomados en cuenta. Y precisamente, el salario emocional tiene un gran impacto en la producción y el rendimiento.

El salario emocional compensa a un trabajador cuando el salario económico no es tan atractivo. Foto: Mi Bolsillo.

Sin que constituya una remuneración económica, los estímulos emocionales transmitidos a los empleados los hacen felices y mejoran su efectividad. El salario emocional puede otorgarse al empleado mediante acciones como las siguientes:

  • Crear y mantener un buen clima laboral, animar, motivar, incluso mantener contento y hasta divertido al empleado.
  • Transformar. Involucrar al empleado en los procesos de transformación los estimula al propiciar su desarrollo, también crea un lazo de fidelidad en el empleado respecto a la empresa.
  • Poner la felicidad como el centro del entorno laboral y hacer que la felicidad se constituya en relación sana de los empleados consigo mismos y con su entorno. La felicidad impulsa el crecimiento armónico del ser humano, en lo físico, emocional, intelectual y espiritual.

Se estima que para alcanzar la felicidad del colaborador se debe identificar su vocación y reflejarla en la cotidianidad. Si la vocación se alinea con lo realizado en el centro de trabajo se da un crecimiento del individuo, hay armonía en sus entornos.

Cuando el empleado es feliz se mejora de manera considerable el clima organizacional. Es estimulante para el empleado recibir beneficios por los conocimientos que aporta a la empresa, la cual aumenta por ello su productividad y su rentabilidad.

La gente feliz disfruta lo que hace y es más productiva, más efectiva. Si establece relaciones amistosas en el entorno laboral se fortalece la empresa. El salario emocional debe estar ligado a un salario monetario competitivo. El salario emocional no puede sustituir al salario económico.

Por ejemplo, hay empresas que compensan a sus empleados dándoles vacaciones varias veces por año, como incentivo por haber alcanzado o superado sus metas dentro de la organización. Otras, tienen servicio de guardería en el mismo edificio de sus oficinas y permiten que las y los trabajadores tomen breves descansos dentro de su jornada, para que puedan visitar a sus hijos.

Algunas empresas trabajan sin tabuladores salariales, y permiten a sus empleados fijar su sueldo, claro, vinculando los ingresos con la producción. Estas estrategias requerirán cambios paulatinos y madurez en las organizaciones y los empleados.

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