La decisión del gobierno sobre las bebidas calóricas.
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La decisión del gobierno sobre las bebidas calóricas

Al anterior gobierno le fue criticado que impuestos especiales no lograron reducir la obesidad en México. 

Por: Agencia Reforma

Ciudad de México. (Alejandra Mendoza) - Los impuestos calóricos aplicados a partir de 2014 en la Administración de Enrique Peña Nieto, criticado por los resultados en la reducción de la obesidad pero vasto en recaudación, continuarán en la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En La Ley de Ingresos del 2014, se proyectó una recaudación por 12 mil 455 millones de pesos del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las bebidas saborizadas, y para el 2019, se esperan 27 mil 958.5 millones de pesos, un 124.4 por ciento más.          

     


                                                                                                                          

En tanto, para los alimentos no básicos con alta densidad calórica se previó en 2014, una recaudación por 5 mil 600 millones de pesos, de IEPS, y  para este año se prevén 24 mil 151 millones de pesos, es decir, un 331.2 por ciento de incremento.

Joana Chapa Cantú, Directora del Centro de Investigaciones Económicas (CIE) de la UANL, explicó que de acuerdo con la investigación "Industria de las bebidas no alcohólicas en México" realizada por la institución que representa, se encontró que el consumo de bebidas no alcohólicas, se redujo poco y que principalmente le pegó a las familias pobres.

"Hay estudios de Alfonso Mendoza, en donde encuentra, que efectivamente este impuesto generó que se redujera el consumo de alimentos no básicos de alto contenido calórico, pero se generó una sustitución.

"Al final las personas hacen sustituciones y no se ve claro que el impuesto haya tenido un impacto positivo para bajar la ingesta calórica", apuntó.

La investigación muestra, que en promedio el consumo de refrescos por habitante previo al impuesto fue de 177 kilocalorías y una vez aplicado en los primeros años, el consumo se elevó a 185 kilocalorías.

"En los últimos años ha habido importantes indicadores de obesidad en México, estamos en los primeros lugares con el tema de la obesidad infantil, y se consideró que al poner el impuesto se reduciría", dijo.

Por su parte, Kristóbal Meléndez, investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que los recursos obtenidos a través de la recaudación del IEPS en las bebidas saborizadas y los alimentos no básicos con alta densidad calórica, no están etiquetados a programas del sector salud, sino que se destinan a una bolsa general de ingresos. Afirmó que este impuesto "llegó para quedarse".

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