Ahorrar parte de los ingresos es un buen hábito de finanzas personales. |
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Ahorro formal vs. ahorro informal

Conoce las diferencias, ventajas y desventajas de cada uno de estos modelos de ahorro

Por: Mi Bolsillo

Ahorrar es uno de los hábitos más saludables para unas finanzas personales balanceadas. Por lo regular, se recomienda ahorrar el 10 por ciento de los ingresos, aunque es muy normal que nos digamos - hasta convencernos - que ahorrar es imposible.

El ahorro puede significar un esfuerzo pero si enfrentas una emergencia o simplemente te pusiste la meta de darte un gusto, lo puedes hacer con el dinero que guardaste, sin necesidad de endeudarte.

Ahorrar parte de los ingresos es un buen hábito de finanzas personales. | Foto: Reforma

La clave para empezar a ahorrar es planear los gastos y establecer un presupuesto. El dinero que te sobre de tus ingresos, después de cubrir todas tus necesidades básicas, es lo que se puede considerar ahorro. 

Existen dos formas de ahorro, el ahorro formar y el informal. Estas son las diferencias:

Ahorro formal

  • Guardarlo en un banco, donde estará seguro.
  • Si así lo deseas te permitirá obtener intereses.
  • La mayoría de las cuentas de ahorro tienen un seguro de depósito proporcionado por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) que protege el dinero de los ahorradores.

Ahorro informal

  • Guardar el ahorro en su casa.
  • Confiárselo a otra persona, por ejemplo: participando en una tanda o en una caja de ahorro.
  • No recomendable porque se corre el riesgo de perder el dinero, ya que no existe garantía alguna.

Por lo regular, las personas que no logramos ahorrar pensamos que esto se debe a que el dinero que nos pagan es insuficiente, o que ahorrar significaría afectar nuestra calidad de vida. En realidad, ahorrar no solo depende del ingreso, sino del orden y la disciplina de cada persona. 

Pasos para empezar a ahorrar:

  • Conoce tus ingresos. Salario, un segundo trabajo, una renta, ventas, intereses; debes saber cuánto dinero ingresa a tu bolsillo.
  • Identifica tus gastos. Registra tus gastos fijos: aquellos que pase lo que pase tendrás que pagar. Registra tus gastos variables: los que no necesariamente tienes que pagar cada mes, sólo en una situación particular. No olvides registra el gasto hormiga.

  • Planea cuánto puedes ahorrar. La diferencia entre tus ingresos y gastos es la cantidad que podrás ahorrar al mes. Si la diferencia es negativa o casi cero, analiza tus finanzas. No gastes por gastar, haz una lista y sé constante. Los expertos recomiendan ahorrar al menos el 10% de tu ingreso mensual, pero si la cantidad es mayor, mucho mejor.
  • Siempre ten una meta. Proponte una meta que puede ser el enganche para un coche, unas vacaciones, alguna remodelación que requiera tu casa, adquirir tu casa propia o un “colchoncito” para imprevistos. Tu meta debe ser alcanzable y tener temporalidad -ponle fecha de cumplimiento-, si son varias dales un orden por prioridad y busca que tus ahorros generen rendimientos.

Fuente: Profeco