Invertir en bienes raíces mejora certidumbre para el retiro.
Retiro

Invertir en bienes raíces mejora certidumbre para el retiro

Los trabajadores que se retirarán después de la ley de 1997 deben buscar otros medios para financiar su retiro, no sólo con su afore. 

Por: Mi Bolsillo

Ciudad de México. En México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) habitan 12 millones 973 personas con más de 60 años, el 53% son mujeres y el 46% hombres. De este grupo de adultos mayores sólo el 6.1 % cuenta con una pensión para la vejez.

Por eso es sumamente importante que aquellos trabajadores, los cuales en un futuro nos jubilaremos después de la ley de 1997, comencemos a pensar en otros medios de inversión para el futuro y no solo depender del ahorro para el retiro que tengamos. 

Ajustes en la Ley

Es importante saber que la ley del 97 (como se le conoce) creada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), estipula que solamente se le va a otorgar al trabajador (el cual comenzó a cotizar semanas de trabajo ante esta institución después del año 1997) el total de la acumulación de su Afore sin contar con una pensión mensual

Así que una buena alternativa para los futuros jubilados es la inversión inmobiliaria, dice Lamundi.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), se sugiere considerar para el retiro un esquema de hipoteca inversa o pensión hipotecaria, la cual consiste en el pago de una vivienda que se otorga como pensión. 

El adulto si no tiene un inmueble propio puede habitar el nuevo patrimonio, el cual puede tener un pago preferencial por el mismo con una tasa de interés del 10 al 13% y se liquida en un tiempo de 15 a 20 años. Por lo cual no paga una renta sino la mensualidad de un inmueble que a futuro pertenecerá a la persona.

Hipoteca inversa

Es un tipo de préstamo hipotecario que al contrario de la hipoteca convencional, el acreditado recibe una cantidad mensual por su inmueble y lo puede seguir habitando hasta su fallecimiento. 

Cuando fallece el titular de este préstamo, en caso de haber herederos pueden llegar a dos acuerdos de “liquidación” con la institución que realizó el préstamo para no perder el patrimonio. 

Uno es liquidar la deuda, devolviendo el total del crédito, para no perder el inmueble. El segundo, es vender la propiedad. Una parte de la ganancia de esta transacción se la queda la institución para liquidar el préstamo y la otra el heredero de este inmueble.

Fuente: Lamundi