Richard Gillette stands for a portrait next to his custom John Cooper Works Mini Cooper near his home in Oceanport, N.J. - Richard Gillette stands for a portrait next to his custom John Cooper Works Mini Cooper near his home in Oceanport, N.J., March 9, 2019. Gillette’s $39,000 custom car has a 228-horsepower engine, a bright red roof and a black leather interior. (Andrew White/The New York Times)
Tecnología

Autos personalizados, fabricados a la orden mientras tú esperas

En nuestra sociedad de consumo por encargo, lo simple ya no está de moda.

Por: New York Times

Por Stephen Williams - A la edad de 65 años, Richard Gillette decidió que ya era hora de llamar la atención al manejar en carretera. Así que construyó un John Cooper Works Mini Cooper con un motor de 228 caballos de fuerza, un techo rojo brillante y —naturalmente— un interior de cuero negro.

“Construyó” no significa que trabajó en la línea de ensamblaje en Oxford, Inglaterra. En cambio, Gillette se puso en frente de un configurador en línea y eligió todas las partes y piezas que quería agregar para hacer realidad su visión de un Silver White Mini. Alrededor de 39.000 dólares y dos meses después, su auto personalizado llegó hasta su agencia local en Nueva Jersey.

Autos personalizados. | Andrew White/The New York Times
Autos personalizados. | Andrew White/The New York Times

“Fue una suerte de crisis de la mediana edad”, dijo Gillette, quien se describió como un poco anglófilo. Cambió las tapas de los espejos y las llantas, mejoró el interior de cuero y añadió calcomanías de rayas como medida adicional.

En nuestra sociedad de consumo por encargo, lo simple ya no está de moda. Y en un universo de ventas volátiles de autos nuevos, marcas como Porsche, Ford, Mini y Volkswagen están experimentando con métodos de mercadotecnia para hacer que sus modelos sean más atractivos para los compradores, y mejores para sus objetivos financieros. En una encuesta reciente de mil adultos encargada por Mini, casi dos de cada tres personas dijeron que consideraban importante la personalización a la hora de decidir qué nuevo vehículo comprarían.

“Terminaremos por vender autos eléctricos”, dijo George Mengisopoulos, gestor de finanzas de Porsche Gold Coast en Westbury, Nueva York.

“El motor no será el factor decisivo para venderlo, sino la experiencia y la capacidad de personalización. La gente que tiene de 35 a 55 años tiene sus propias ideas de cómo debe lucir un auto. La empresa que vuelva realidad su auto de ensueño será la compañía que se quede con su dinero”.

Con los vehículos autónomos y eléctricos en el horizonte, a casi todas las marcas les preocupa que los autos se conviertan en una mercancía, un aparato. Así que el concepto se basa en permitir que los clientes construyan un automóvil según sus especificaciones exactas, lo cual hace que sea casi tan fácil (y en algunos casos más fácil) como ordenar un sillón Ethan Allen o un par de zapatos You de Nike.

Desde luego, un automóvil personalizado generalmente es más costoso que un par de zapatos deportivos.

Tomemos de ejemplo a Ferrari. El precio inicial del Ferrari 2019 menos costoso es de más de 200.000 dólares. Uno que pasa por el programa de personalización de lujo de la fábrica cuesta, bueno, si necesitas preguntar el precio, es que no te alcanza.

“De verdad es una experiencia envolvente y creativa que les da la libertad de elegir los materiales a la medida, los colores y los acabados para hacer que su auto sea auténticamente único”, dijo Jeffrey Grossbard, portavoz de Ferrari Norteamérica, acerca de los compradores del programa.

Se invita a los clientes a la fábrica en Maranello, Italia, o al centro de personalización en Shanghái, y un “diseñador personal” los “guía” por las distintas opciones: decoraciones especiales, colores, cueros y molduras, comentó Grossbard. Para enfatizar la naturaleza única de la mejor máquina que un cliente podría presumir, el proceso “también permite que los clientes propongan nuevas soluciones y materiales que podemos desarrollar específicamente para ellos”, señaló.

Aunque Ferrari no anuncia su servicio personalizado —de hecho, no anuncia nada— la marca Mini se ha encargado de informar de manera agresiva a sus posibles clientes que un auto puede tener “millones” de versiones.

“Tuvimos un cliente que era estudiante de ingeniería en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, le echó un vistazo a la cantidad de opciones y nos dijo que el verdadero número se acerca a mil millones de versiones”, dijo Ishaan Khatri, gestor de planeación de producto de Mini. “Pero, bueno, eso no resulta creíble”.

Autos personalizados son el futuro. | Foto: Andrew White/The New York Times
Autos personalizados son el futuro. | Foto: Andrew White/The New York Times

De los más de 16.000 modelos de techo rígido y dos y cuatro puertas del Mini vendidos en 2017, 14.000 eran únicos, comentó Khatri.

La marca, propiedad de BMW, también está trabajando en ampliar los complementos disponibles con elementos 3D impresos. Este proceso “de verdad permite que el cliente personalice el tablero, las soleras LED de las puertas, los proyectores de luz tipo reflector y algunas piezas de molduras”, dijo Patrick McKenna, portavoz de Mini.

“Ese es territorio virgen para nosotros”, agregó. “Aún estamos en las primeras etapas de esa tecnología”.

Tan solo este año, Volkswagen, cuyos modelos generalmente tienen opciones limitadas, está tomando prestado un programa de su división canadiense. Se llama Spektrum. Por medio de una gráfica en línea, los compradores del Golf R de lujo pueden pagar 2500 dólares por el privilegio de elegir uno de 40 colores: rojo frambuesa, gris ardilla, azul prusiano, entre otros.

La compañía calcula que hasta 600 de los 4000 Golf Rs producidos para el mercado estadounidense en 2019 serán ordenados mediante el programa, dijo Megan Closset, gestora de producto de Golfs para Volkswagen of America. (Estados Unidos es el mercado más grande del Golf R).

“El cliente del Golf R es único, más quisquilloso sobre los autos que compra, con más dinero disponible”, dijo Closset. “No todos creían en este programa al inicio, pero estamos viendo pedidos en el sistema, y el interés de las agencias y los clientes ha sido increíblemente sólido”.

Dijo que, en Canadá, “por mucho el color más popular que se elige ha sido el verde víbora”, de una generación pasada del VW Scirocco. Los grises no metálicos también son muy populares, “junto con colores alocadamente brillantes para el cliente que de verdad quiere destacar”. Solo hay un problema: una vez que se ordena el auto, el comprador debe esperar hasta cuatro meses para su entrega.

Autos personalizados, son el futuro. | Volkswagen via The New York Times
Autos personalizados, son el futuro. | Volkswagen via The New York Times

En Audi, la marca hermana de VW, el periodo de espera para un color especial de la paleta del fabricante puede tomar hasta 120 días y cuesta 3900 dólares adicionales, comentó Matt McKown, gerente de alto nivel de Audi Sport. “Realizamos alrededor de 500 ventas al año de vehículos personalizados en Estados Unidos”, agregó.

El programa Audi Exclusive también puede tomar una prueba de color e intentar igualarla. “No podemos reproducir el rojo Ferrari, pero sí un tono muy parecido”, comentó.

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